domingo, 27 de noviembre de 2016

CUENTOS DE AMOR, DE LOCURA Y DE MUERTE

Reseña bibliográfica:
 Cuentos de amor, de locura y de muerte.

Este libro es una colección de relatos del escritor uruguayo Horacio Quiroga.  Escrito en 1917  y ambientando en la selva de Misiones. Una región fronteriza al noreste de Argentina con Brasil y Paraguay. Región en la que vivió el escritor voluntariamente para dedicarse a la floricultura (sin éxito) y donde se inspiró para este y otros libros como "Cuentos de la selva".
Todos los relatos se caracterizan por tener una gran intensidad. Tensión que se va acumulando poco a poco y hacen que el lector espere el desenlace con interés y mucha expectación, cosa que ciertamente logra conseguir el autor. Muchos de estos relatos recuerdan a los de Edgar A. Poe y a los de Kipling (que vivió y se inspiró de su estancia en la India). También algunos de estos relatos te dejan con el corazón ahogado en pena como "El hijo" y cuando se conoce la biografía del escritor uno lo entiende perfectamente. Otros relatos como "El almohadón de plumas" y  "La gallina degollada" son de terror y siguen el más puro estilo de Poe. Imprescindible su lectura. También hay relatos de amor, claro, pero siempre con un toque misterioso, especial como "Los ojos sombríos".




En casi todos los relatos, la selva es el escenario donde se desarrollan las historias revelando un ambiente hostil para el hombre y que consigue embaucar la atención del lector desde los primeros párrafos. Mascándose la cercanía de la tragedia y la muerte de manera inevitable.

Sobre el escritor:

Horacio Quiroga. Uruguay . El Salto (1878)- Argentina. Buenos Aires( 1937). tuvo una vida agitada y truculenta. Su padre murió por un accidente de escopeta y posteriormente un amigo del propio escritor murió fortuitamente por un disparo del escritor. Su casó y tuvo una hija, pero su mujer se suicidó, al igual que antes su padrastro.  Se volvió a casar con una amiga de su hija Egle veinte años menor que él y con la que tuvo una hija. Sufrió un cáncer gástrico que le llevó al suicidio mediante ingestión de cianuro.
A Quiroga se le ha considerado el fundador del cuento moderno y se ha dicho que sus relatos están escritos "a puño limpio"
En este enlace podéis leer el libro de 137 páginas:
Un comentario literario de uno de sus relatos que aparecen en el libro aquí:

jueves, 24 de noviembre de 2016

UN RELATO: PIEL DE ÉBANO

PIEL DE ÉBANO

 Mi piel de ébano no sería  obstáculo y el idioma lo aprendería pronto.  Trabajaría al principio como empleada doméstica en España y después quién sabe. Podía sentirme afortunada —dijo mi tío—.  Mi padre se empeñó en llevarme a la escuela todo el tiempo que pudo. El maestro  decía a mi padre que era muy buena alumna y que aprendía mucho y rápido. Por las noches, salíamos de la casita de adobe y  tumbándonos en unas esterillas de esparto,  bajo el cielo cálido y estrellado, le enseñaba a mi papá el nombre de muchas de las estrellas y constelaciones. Él reía y me miraba a mí más que al cielo. Decía que mis dientes de nácar formaban la constelación más bonita del universo.   Mi padre me libró de ir al curandero  para  hacerme esa cosa tan terrible que se hacía con todas las niñas. La prima Ceyma murió   tras una horripilante infección después de que el curandero usara   una chuchilla  casi tan oxidada como los cascos de los   buques abandonados que   encallaban  en las costas rocosas donde rompía con furia el Atlántico.
Pero unas fiebres se llevaron a  papá al cielo  y entonces mi tío convenció a mamá. Me llevó al puerto. Allí le esperaba  un desconocido   que tras soltar unos  cuantos billetes me agarró del brazo como si fuera el asa de un cántaro de su propiedad.   Por la manera en que mi tío guardó   el dinero y  esquivó mi mirada  una mala sensación me embargó.
Ahora  en España todas las noches recuerdo a mi padre. Vivo en una casa con jacuzzis  que al caer el sol enciende   luces de neón   rosas, rojas y azules.    Esas  luces  se reflejan en el cristal de mi ventana y se proyectan sobre las sábanas de mi cama, sobre mis muslos y  en el vientre. Mientras  los hombres  babean y besuquean mis pechos y se echan sobre mí y gimen de placer  me distraigo observando los reflejos  rosas, rojos y azules sobre sus velludas espaldas y luego cierro los ojos.
 Hay un pueblo cerca.  A través de la ventana veo  sus lucecitas. Supongo que muchos de los que  vienen vivirán allí. Me pregunto si tendrán hijas. Oscar y José, los dos chicos que sirven copas en  la barra,  nos regañan cuando los clientes no  piden bebidas.   Pasan por aquí muchos hombres. Viejos y jóvenes. Guapos y feos. Se hacen los interesantes. Y nosotras siempre sonriendo. Tenemos que fingirles buena cara. Y si alguna no obedece, Diego, el dueño del local, le pega.  
Las primeras veces sentí náuseas, pero ya no. Te acostumbras a todo.  Al horror también. He perdido la cuenta de los hombres  que han pasado por mi habitación. De cuantas lenguas han baboseado mi piel de ébano que tanto les gusta y aún así el dueño  dice que le debemos dinero  y que tengamos mucho ojo porque somos ilegales y  nos deportarán. Deportarnos a dónde —me pregunto—. Qué lugar peor que éste.
Por las noches cierro los ojos. Lo hago para no sentir ese asco  que te cimbrea hasta las entrañas. De pequeña me gustaba la noche, ahora la aborrezco. Una luz roja en la habitación es la señal del dueño para avisarnos de que el cliente debe marcharse. El dueño nos cobra por estar aquí y no deja de amenazarnos con hacernos daño.
Llega un cliente. Se desabrocha el cinturón  sin decir palabra. El sonido de la hebilla  contra el suelo rompe mis tímpanos y me rasga el alma.  Sus piernas son blancas y muy finas para su abultada cintura.  Su sonrisa enseña unos dientes amarillentos. Me acuerdo de las noches estrelladas de mi aldea y de mi padre. Coloca  sus manos en mis hombros y empieza a babosearme.
Cierro los ojos.
De repente, comienza a agitarse y se lleva la mano al pecho. Deja de respirar. Miro  en su bolsillo y cojo su cartera de cuero negro. Tiene su documentación y  algunos billetes. La luz roja tardará unos minutos en encenderse. Es la oportunidad. Salgo al pasillo y bajo las escaleras despacio. Al fondo está la puerta de  salida. Hay un vigilante, se llama Paco, y es  corpulento.  Si consigo  ganarle unos metros a la carrera antes de que reaccione quizá logre escapar. Me quito los zapatos con tacones de vértigo.  Cuando iba al colegio descalza era la que más veloz corría por las dunas.  Un frío terrible  envuelve  mi cuerpo.  Llevo una falda muy corta y una transparencia.  Esta ropa no está hecha para el frío, solo para la lujuria de saldo. Escucho la voz de Paco ¡Eh, Lorena! ( nombre de guerra con el que me bautizaron en el local); ¡Eh, guarra! Dice después, pero  afortunadamente lo escucho  más lejos. Sigo corriendo. Tengo que llegar al  pueblo.  Los camareros corren detrás mía, son más rápidos que el vigilante.  Calibro mis fuerzas  y la distancia que nos separa.
Mejor morir.
 Están a punto de alcanzarme cuando veo unas luces azules girando al borde de la carretera y un vehículo de color blanco y verde. Mis perseguidores dejan de gritar y eso me da fuerzas. Distingo a dos personas de uniforme al lado del  vehículo. Uno de ellos, al verme casi desnuda y tiritando de frío exclama: <<¡Mujer!>> y  saca una manta  del maletero para que me tape, mientras  aún distingo entre las sombras   los ojos brillantes de mis perseguidores.
En la comandancia de la Guardia Civil  un tercero  me sirve  café caliente e informa a los otros dos que han llamado diciendo que hay un cadáver en casa Ana. Entonces les muestro la cartera de cuero negro  y   digo que sé quién es el muerto.
Debe de ser alguien  importante (me digo) porque los tres uniformados  han dado un respingo al ver la documentación, pero lo cierto y lo duro  es que importantes o menos importantes  muchos han sido los hombres  que han pasado por allí.
Uno de los Guardias Civiles me aparta la mirada y asiente entristecido. 
Parece haberme leído el pensamiento.


FIN


martes, 15 de noviembre de 2016

VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA

VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA

El pasado octubre paseando entre los expositores de una improvisada feria del libro en mi pueblo me topé con esta obra de poesía de Pablo Neruda.      La obra en cuestión tiene ya casi cien años de antigüedad (fue publicada en 1924) que se dice pronto, pero su lectura es fresca por que nos habla de sentimientos y los sentimientos no son rancios, ni caducos, ni modernos ni antiguos, son los que son y acompañan al hombre y a la mujer (cada uno a su manera) desde la noche de los tiempos. Veinte poemas de amor y una canción desesperada es un canto al amor y al desamor. Al recuerdo del sujeto amado y a la tristeza de su ausencia.  Un recuerdo   de ese amor extinguido del que solo quedan  ascuas como vestigio  de aquella gran pasión que una vez encendió los corazones de  los amantes. Y un canto a la naturaleza siempre escenario y testigo del amor y su fuga. En definitiva, un lloro callado  al desamor, pero también un cántico a la alegría del amor que le precede.





A continuación, reproduzco los versos que más me han gustado.  Todos ellos muy conocidos.
Poema 12.   Para mi corazón...
"Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como una ola."
Poema 15.  Me gustas cuando callas
Me gustas cuando callas porque estás como
ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
Y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
Emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tus silencio
Claro como una lámpara, simple como una anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como
ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Poema 18.  Aquí te amo...
"Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose".

 Poema 20. Puedo escribir los versos...
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que ni amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los
Mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro, será de otro.  Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta, la tuve entre mis brazos
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y
Éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

FICHA TÉCNICA:
TÍTULO: VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESPESPERADA.
AUTOR: PABLO NERUDA.
EDITORIAL: LUCEMAR
PRECIO: 3€
EDICIÓN DE BOLSILLO
ISBN: 9789807716048

SOBRE EL AUTOR:

Pablo Neruda (1904-1973) nació y murió en Chile. Su verdadero nombre fue Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Y desde los 17 años comenzó a usar el seudónimo con el que sería mundialmente conocido. Recibió el Nobel de literatura en 1971.  Veinte poemas de amor y una canción desesperada la escribió con tan solo 19 años y fue el inicio de una trayectoria brillante en el mundo de la poesía. Fue diplomático y llegó a ser Cónsul en diferentes países del continente asiático y también en España. Amigo de Federico García Lorca y compungido por su fusilamiento abraza la causa de la República dentro y fuera de España. En 1945 se une al partido comunista y cuatro años más tarde se exilia en París hasta que regresa a su país en 1952. Con el gobierno de Salvador Allende fue nombrado embajador en París en 1969.
Muere el 23 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile pocos días después del golpe militar de Augusto Pinochet.

Otras obras suyas son "El habitante y esperanza" "Los versos del Capitán" y "Las uvas y el viento".

viernes, 28 de octubre de 2016

QUIÉN CUIDA A LOS NIÑOS


Sonó el teléfono y Helen saltó como loca sobre él. Marcus  acariciaba en el jardín a Yago, un gran danés, muy viejo. La contemplaba a través de la  cristalera  con desgano. Por la manera en que  asentía al teléfono  intuía ( a su pesar)  que había conseguido su propósito. <<No tuvieron hijos cuando pudieron  por decisión firme de ella y ahora, en la cincuentena, le  entraba un arrebato febril por criar hijos>>, pensó irritado mientras vaciaba un cartón de leche en el plato de Yago.
 La casa ardió y ni el señor ni la señora Peterson pudieron hacer nada por escapar de las llamas.  Afortunadamente sus dos hijos se salvaron.  Entre los escombros  pudieron encontrarse  los cuerpos  calcinados del padre y la madre. El señor Peterson se habría fracturado el fémur, probablemente al caerle una viga  mientras intentaba abrir la puerta atascada del sótano para rescatar a su esposa. La fatalidad  hizo que el pestillo  quedara bloqueado y que ella quedara atrapada. 
Los bomberos nunca habían visto nada igual. En cuestión de  minutos las llamas lo arrasaron  todo. También les impresionó que los dos   hijos,  de siete y ocho años, estuvieran en el jardín,  observando   el incendio.  Sus rostros tenían una expresión difícil de descifrar, pero nadie podría afirmar  que fuera miedo.
 Tras aquella catástrofe esas  dos criaturas quedaban huérfanas. Y sin ningún familiar conocido.  Los  Peterson llegaron al pueblo hace algunos años. Nadie sabía mucho de ellos, pero  se les veía en misa  los domingos y participaban  en obras de beneficencia que organizaba la iglesia. Precisamente en la parroquia  fue donde Helen entabló amistad con  aquella familia.  El día que Helen invitó   a los Peterson  a  té y galletas caseras a casa  Marcus tuvo que encerrar a Yago en el cobertizo porque  no dejaba de ladrar. Marcus se fijaba en los hijos de los Peterson. Tenían el cabello muy oscuro  ( contrastaba con el tono bastante más claro de los padres)  y aunque se comportaban de manera educada percibía algo extraño en ellos. Nada que pudiera, desde luego, verbalizar, pero cuando los  observaba con el rabillo del ojo, por más disimulo que pusiera, enseguida se daban cuenta y le sostenían la mirada. Esas miradas estaban  lejos de lo que deberían ser  unas miradas infantiles, pero se calló y en la cena  no comentó nada.
 Marcus vertió  hasta la última gota del cartón del leche en  el plato de  Yago y  entró a la casa. No necesitó preguntar a Helen con quien había hablado por teléfono. Ella, exultante, se lo dijo: <<Era  el párroco. Los servicios sociales nos autorizaban a que cuidemos de los niños>>.

Los niños a los que se refería eran por supuesto los hijos de los difuntos Peterson. En el pueblo todos alabaron aquella decisión generosa de Helen y Marcus.
Los primeros meses con los niños  fueron maravillosos. Al menos para Helen, pero a Marcus le daba la  impresión de que actuaban con precisión para ganarse la confianza de Helen. A él no es que no le hicieran caso, pero los besos hacía él eran fríos como el mármol. Un día Helen le dijo que sería mejor dejar atado en el cobertizo a Yago, porque temía que pudiera morder a los niños. Fue entonces cuando Marcus comprendió que algo entre ellos se había quebrado, por más que Helen lo disfrazara diciéndole que eran sus  celos estúpidos hacia los niños lo que lo estropeaba todo.
Una noche Marcus se desveló y decidió salir al jardín. Pasó por la habitación de los niños y sintió curiosidad.   Abrió muy despacio la puerta, lo suficiente para que entrara un tenue haz de luz del pasillo y lo que vio le hizo estremecerse.  Los dos hermanos estaban incorporados en la cama  con sus ojos abiertos de par en par y muy brillantes fijos en él.  Al día siguiente la luz de la mañana borró sus miedos y pasó todo el día riéndose de sí mismo.
Quizás Helen tuviera  razón.
Poco después, Yago  apareció muerto. <<Era algo que se veía venir >>, dijo Helen sin tristeza, pero Marcus no creía que la edad fuera  la causa de la muerte y pidió  al veterinario  una autopsia. Este le miró con escepticismo, pero ante su insistencia y un billete de cincuenta dólares que dejó caer sobre su mano accedió. La autopsia reveló que el tracto digestivo estaba quemado entero.
Marcus  buscó en el cobertizo. Allí debería haber guardada una lata con veneno para roedores sin abrir, pero la encontró abierta y desprecintada.  Después vio a los dos niños asomados a la ventana del cobertizo. Juraría que una media sonrisa afloraba en sus labios. Y Marcus pudo imaginar donde estaba el veneno que le faltaba a la lata.
Marcus se encaminó  al Ayuntamiento.  Un  amigo de la infancia  trabaja en sus oficinas y le rogó que indagara toda la información que pudiera sobre los Peterson. Averiguaron que venían de un pueblo a miles de kilómetros de allí.  Su amigo funcionario  simulando hacer un informe sobre el censo local llamó al ayuntamiento del pueblo del que procedían    y le dijeron que la familia Peterson nunca tuvo hijos, pero que, tras mucha insistencia de la señora Peterson, adoptaron a dos hermanos huérfanos.
Tras otra trágica fatalidad  en forma de incendio.
Marcus sintió el miedo galopar por sus venas. Debía  llegar cuanto antes a casa y nada más abrir la puerta llamó a gritos a Helen, pero  un terrible golpe en su pierna  lo derribó. Una fractura de fémur es algo muy doloroso como  bien pudo certificar  el señor Paterson cuando también quiso, como Marcus, poner fin a toda aquella historia.  Esta vez   Helen iba a tener  más de suerte que la señora Peterson que no pudo escapar de las llamas porque su marido la dejó encerrada en el sótano.
—Marcus, amor mío. No corras.   Puedes caerte y hacerte daño — Le dijo Helen con una sonrisa fría. Calcada a la de los niños—, pero no debes preocuparte. Yo cuidaré de los niños.

FIN



sábado, 15 de octubre de 2016

EL AMOR DE UNA MUJER GENEROSA

RESEÑA:

EL AMOR DE UNA MUJER GENEROSA

Es la tercera novela que leo de la Nobel Alice Munro. Las dos anteriores fueron "Demasiada felicidad" y "Amor, amistad, amor y noviazgo". Ambas reseñadas en el blog.
  El amor de una mujer generosa en una colección de ocho relatos, donde  el primero de ellos que da título al libro es casi una novela corta con 78 páginas. 
Alice Munro es una escritora excepcional que refleja el mundo emocional con todos sus matices, desde una perspectiva femenina, (las mujeres son las protagonistas en todos sus relatos), pero que puede aplicarse a cualquier persona sin distinción de sexo. Aunque en sus dos últimos relatos "Antes del cambio" donde una hija descubre las prácticas abortivas que su padre médico practica  y "El sueño de mi madre" que retrata los problemas a los que se enfrenta una madre primeriza y viuda,  probablemente un varón nunca pueda llegar a comprender del todo lo que supone ser mujer, aunque sí empatizar con todos las correas (reales o ficticias) que encadenan a la mujer por el mero hecho de serlo.


Sus relatos son crudos y fríos, como el clima (Canadá) en el que se desarrollan sus historias ( Ontario,  lago Huron y Vancouver) y la época (antes, durante y después de la segunda guerra mundial) pero bajo esa frialdad bullen todas las pasiones humanas . Solo una autora de su talento sabe levantar las costras  del corazón de sus personajes, hechas a base de conformismo, necesidad, adversidad, y probablemente  también el destino, para mostrarnos la intimidad de las personas. 
Todos los relatos son buenos pero destaco especialmente los finales del primer relato "El amor de una mujer generosa" y "Salvo el segador" este último para mí verdaderamente impactante por su definición y ambigüedad.



FICHA TÉCNICA:

TÍTULO: EL AMOR DE UNA MUJER GENEROSA
AUTORA: ALICE MUNRO
GÉNERO: Narrativa de ficción
Editorial RBA
Páginas: 320
Precio 20€

ISBN: 9788498674637     Año de edición de esta publicación: 2009.  El original en 1998.

jueves, 8 de septiembre de 2016

CRIMEN Y CASTIGO

Crimen y castigo

Reseña bibliográfica

Acabé de leer este libro en las postrimerías del verano movido por el hecho de que en  cualquier lista de libros de imprescindible lectura  tipo: "Los cien libros que no debes dejar de leer" o "Los cincuenta libros que debes leer" siempre, indefectiblemente aparece este. Por esa razón cuando lo vi paseando entre los puestos de  la última feria de libro de Úbeda, por ocho euros, decidí  tachar de una vez este título de esas listas de libros indispensables, muchos de los cuales, desgraciadamente siguen para mí  pendientes de lectura.
 La novela  cuenta la historia de un joven estudiante Rodion Raskolnikov que planea matar a  su casera, una anciana usurera con el propósito de robarle sus joyas y dinero. La justificación del  estudiante para tal crimen es que los  hombres superiores no se deben someter a las leyes que rigen para al resto y que, por tanto,   pueden cometer estas fechorías porque con ellas después realizarían  actos  nobles y fructíferos para la humanidad.   Pero tras realizar el asesinato su conciencia no deja de atormentarlo. Enfadándose él consigo mismo porque entiende que estos remordimientos que sufre son indicativos de que el no era uno de estos hombres extraordinarios destinados a ocupar lugares de relevancia en la Humanidad y que, por el contrario, no deja de ser uno  de tantos hombres vulgares (a los qué él desprecia) que dócilmente deben someterse al yugo de la ley. Al final, Rodion decide entregarse a la justicia para expiar su culpa,  pero será el amor (en un extraño y sorprendente giro del escritor), el que le de la fuerza para redimirse e intentar ser una persona nueva, mientras cumple condena en Siberia.  Una especie de resurrección de un muerto en vida gracias al amor. De hecho, en una parte de la novela   la amada del estudiante le recita la parte del nuevo testamento donde se cuenta la resurrección de Lázaro, y  esta no es la única alusión a la biblia.
Hay algunos que dicen que la confesión de Rodion se debe al consejo que le dio el juez instructor (que sospechaba de él, pero sin pruebas) diciéndole que si confesaba el crimen se le aplicarían atenuantes, pero  mi opinión personal es que   el motivo de su confesión no fue otro sino el remordimiento y   el de saberse un pobre hombre atormentado que no podía cargar con el crimen sobre su espalda.
Este asesino que no puede vivir en paz martirizado por sus remordimientos nos choca mucho ahora quizás debido a las innumerables películas de la factoría Hollywood   donde aparecen numerosos sicópatas que no paran de asesinar sin pestañear sin ninguna mala conciencia, pero claro esta novela fue escrita en 1866 y por tanto han transcurrido  150 años y ha llovido mucho y, por tanto, los guiones de películas y las  tramas de novelas  se alambican cada vez más.
Es una  novela  sicológica, donde se describen las vicisitudes por las que atraviesa el asesino cargando con la mala conciencia por el crimen cometido. Y es su conciencia precisamente  la que le hace pasar por un calvario. Lo que más me ha llamado la atención es que el escritor recurra al amor como fuente de salvación para una persona capaz de cometer un crimen por el mero hecho de sentirse con el derecho de poder hacerlo. Y que tras la expiación de su culpa puede emergen como la mariposa de su crisálida.



Esta novela está ambientada en San Petersburgo, la capital de laRusia imperial. Y aunque no hay demasiadas descripciones de la ciudad, suele aparecer el río Neva, la plaza del mercado y descripciones de bloques de pisos  vetustos y destartalados llenos de apartamentos diminutos donde la gente mal vive de alquiler. La descripción de la vida de la gente de la época, no sé por qué, me ha recordado el Madrid de Galdós en su novela Misericordia.
Como único pero comentar que es una novela algo larga y que podría contarse lo mismo con menos páginas. Tiene 412 páginas estructuradas en seis partes y un epílogo.

FICHA TÉCNICA

TÍTULO: CRIMEN Y CASTIGO
AUTOR: FIÓDOR DOSTOYEVSKI
GÉNERO: NOVELA DE FICCIÓN
PÁGINAS: 412
PRECIO: 8€
EDITORIAL: PLUTÓN EDICIONES
TRADUCCIÓN: ALARIC DUKASS
AÑO DE EDICIÓN: 2014

ISBN: 978-84-15089-64-3

martes, 23 de agosto de 2016

POESÍA DE ANTONIO MACHADO

Poesía de Antonio Machado
Leo poesía desde hace poco,  intercalándola con otras lecturas ,  pero  con intensidad, como el   sediento sorbe el vaso de agua. Y los poemas los voy disfrutando como perlas  de sabiduría envueltas en belleza que sosiegan el espíritu, pero reconozco que, no pocas veces, me asaltan  dudas sobre  si la emoción que  despiertan en mí los versos es la que quería el poeta tocar, o si tal vez he captado un mensaje diferente. También, a veces, a pesar de releer el poema no alcanzo a entenderlo nunca del todo. Quedándose en la página que dejo atrás un enigma que no resolveré hasta que alguien me lo explique.  No se sí es esto  lo que tiene la poesía o es eso lo que tenemos los malos lectores o los que no somos  asiduos a ella. Esta breve antología poética de Antonio Machado la compré en la feria del libro pasado en Úbeda. Es una selección de 53 poemas hechas por Editores mexicanos unidos en los que se recogen poemas dedicados a  Francisco Giner de los Ríos, Miguel de Unamuno, Azorín, y otros. También hay poemas donde se hace una radiografía muy precisa de España y de sus habitantes como "Por tierras de España"; un poema en el que el retrato dibujado de esta España nuestra y de sus moradores,  es hoy si cabe, más vigente que nunca.


La poesía de Machado es una poesía para pensar, muy en contacto con la naturaleza y sobre todo (y lo que más me gusta de Machado) a diferencia de otros poetas es que no hay nada de superficialidad,  ni de colorido fácil y efectista. Su poesía es profunda,  de alcance.  En pocas palabras dibuja lo pasajero de la vida,  los paisajes naturales y por supuesto al ser humano. A continuación transcribo algunos de los versos que más me han gustado:
"Con el tú de mi corazón
no te aludo, compañero:
ese tú soy yo."
__________________
"Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la  nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar ."
___________________
"En el corazón tenía la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
"Aguda espina dorada,
Quien te pudiera sentir
en el corazón clavada."
__________________
DICEN
Dicen que el hombre no es hombre
Mientras que no oye su nombre de labios de una mujer
Puede ser.
___________________
"Brotas derecha o torcida
con esa humildad que cede
sólo a la ley de la vida,
que es vivir como se puede."
(Este verso me gustó desde siempre, cuando lo leí por primera vez en un texto de Biología para universitarios encabezando   el bloque dedicado a fisiología vegetal. Me gustó tanto que lo memoricé y mi estima por la autora argentina subió todavía más enteros).
Y PODRÁS CONOCERTE
Y podrás conocerte recordando
Del pasado soñar los turbios lienzos,
en este día triste en que caminas
con los ojos abiertos.
De toda la memoria, sólo vale
El don preclaro de evocar los sueños.
_______________________
"¿Empañe tu memoria? ¡Cuántas veces!
La vida baja como un ancho río,
Y cuando lleva al mar alto navío
Va con cieno verdoso y turbias heces."
  ______________________                                 
COPLA
En el mar de la mujer
pocos naufragan de noche;
muchos al amanecer. 
CONSEJO
Despacito y buena letra:
el hacer las cosas bien
importa más que el hacerlas.    
________________
"La plaza tiene una torre,
La torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.
Ha pasado un caballero
—¡Quién sabe por qué paso!—
Y se ha llevado la plaza
con su torre y su balcón,
con su balcón y su dama,
su dama y su blanca flor."
________________
"Desde mi ventana,
¡campo de Baeza,
A la luna clara!
¡Montes de Cazorla,
Aznaitín y Mágina!
De luna y de piedra
también los cachorros
de Sierra Morena!
_______________

"El ojo que ves  no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve."
(Este verso hace tiempo que lo leí y me gustó tanto que lo escribí en el blog de manera permanente)
________________
"Para dialogar,
preguntad, primero:
Después... escuchad."

(¡¡Cuanta verdad, encerrada en tan pocas palabras!!)

Ficha Técnica:
Título: Poesía (De Antonio Machado)
Editores Mexicanos Unidos S.A
ISBN: 968-15-0192-6

Sexta edición, febrero de 2004

viernes, 12 de agosto de 2016

De qué hablamos cuando hablamos de amor

De qué hablamos cuando hablamos de amor

Reseña bibliográfica

Este es el título de una colección de relatos del escritor nortemericano Raymondn Carver. Este autor es uno de los exponentes de una corriente literaria denominada “Realismo sucio”.  Los relatos que forman este libro son minimalistas. Breves. Muy concisos. Relatan las vidas de gente corriente y moliente y sus debilidades. En ellos suele estar presente a menudo el alcohol y sus efectos devastadores.  Raymond Carver era hijo de padre alcohólico y el propio autor solo fue capaz de estar sobrio en los últimos diez años de su vida.  Falleció en 1988 con 50 años por un cáncer de pulmón. 
De estos relatos, que se leen fácilmente por la brevedad de los mismos, su claridad expositiva y su concisión, llama sobre todo la atención sus finales. Muchos de ellos abiertos, dejando al lector la obligatoriedad de reflexionar para intentar llegar a deducir que es lo que quería decir el escritor o bien a dónde quería llevarnos.



 Es curioso, los dos finales que más me han gustado han sido los del relato “El baño” y el que da título al libro “De qué hablamos cuando hablamos de amor” y cómo decía para sorpresa mía, he leído que estos finales fueron probablemente escritos por el editor del escritor cambiando los originales que el propio R. Carver había preparado. Además del cambio de estos finales, el editor sugería al autor mayor concisión y brevedad en sus relatos. Diciéndole que si podía escribir algo en quince palabras, mejor que hacerlo en veinticinco. En el relato que da título al libro, dos parejas charlan (frente a una botella de ginebra) sobre lo que es para ellos el amor. Dejando un final abierto. En mi opinión, el autor (o el editor, quién sabe) nos invita a pensar que el amor no existe o que es una ilusión o un espejismo, algo así como una tendencia que tiene nuestro corazón de buscar a alguien, del mismo modo que las cosas caen (por la gravedad) al suelo.
Sobre este relato se basa  (en parte)  la película “Birdman” del mejicano Alejando González Iñarritu, director de otras conocidas películas como “Amores perros”, “Babel” y la más reciente “El renacido” en la que Leonardo Di Caprio consiguió su primer oscar.
El libro está dedicado a Tess Gallagher. Esposa del escritor y poeta.

Ficha técnica:

Título: De qué hablamos cuando hablamos de amor
Autor: Raymond Carver
Traducción: Jesús Zulaika
Año de publicación 1993.
Páginas: 157
Género: Narrativa de ficción.
Editorial: Anagrama
Precio: 8,95 €

ISBN: 9788433974105

lunes, 8 de agosto de 2016

UN RELATO PREMIADO QUE LLEVA POR TÍTULO "CENIZAS"

Ganadores en la modalidad Relato Corto.
Relato "Cenizas"
2º FINALISTA EN LA IX EDICIÓN DEL CONCURSO NACIONAL "RODRIGO MANRIQUE
Me siento muy afortunado. Un relato que presenté a la novena edición del certamen literario de relatos y poesía "Rodrigo Manrique" de la villa de Siles fue merecedor, a opinión del jurado, de alzarse con el segundo premio.  En la cena que se organizó antes de la entrega de premios entre los ganadores del certamen y los miembros del jurado, nos contaron que a la modalidad de relato se presentaron más de cien trabajos, algunos incluso desde Sudamérica  y que año a año subía la calidad literaria de los trabajos.  El relato que presenté se titulaba "Cenizas" y  firmé con el lema  "Molinos de viento" (un pequeño y modesto tributo en el quinto centenario de la muerte de Cervantes). El relato cuenta la historia entre dos personajes. Un joven  médico, Marcos,  que atiende a un paciente terminal octogenario, Don Marcial. Estableciéndose entre ellos un vínculo muy especial que transciende más allá de lo que pudiera ser una relación  de amistad. El médico no sólo mira a su paciente con los ojos de la medicina sino con los ojos del alma y Don Marcial aprecia y valora esa mirada devolviéndole otra igual de profunda. Cada uno hace para el otro cosas que a juicio de cualquier persona serían auténticas temeridades pero no para ellos. Si queréis leer el relato podéis hacerlo en el enlace de más abajo. Después de  finalizar la velada varios de los asistentes se me acercaron y me felicitaron por el relato comentando que la historia los había emocionado mucho y  les había hecho revivir historias personales. Yo, escuchándoles decir esto, también me emocioné.

Presentando el relato




La entrega de premios se realizó en la casa de la Tercia del municipio de Siles en una velada literaria preparada con un gran mimo y exquisitez. Hubo lectura de los poemas y relatos ganadores y cómo no una lectura resumida de una de  las obras cumbres de la literatura española: Coplas a la muerte de su padre, del poeta Jorge Manrique. Una elegía a  la muerte de su padre Rodrigo Manrique que murió en 1476 y fue comendador de la Orden de Santiago durante mucho tiempo en aquella zona de Siles. A la finalización del acto nos hicieron una visita guiada nocturna al cubo, un edificio histórico recientemente habilitado. Desde aquí, felicitar al Ayuntamiento y a su concejalía de Cultura por promover actos de este tipo que nos hacen escapar del rudo cotidiano y elevar el espíritu. 

Para leer el relato pulsa en en el enlace:

jueves, 21 de julio de 2016

EL ELEFANTE DESAPARECE

Reseña bibliográfica: El elefante desaparece

Este libro es una colección de relatos de Haruki Murakami. Es el segundo libro que leo de este escritor japonés, del que se rumorea, puede recibir algún día el premio Nobel de literatura.  El primer libro lo leí un verano de justo hace seis años. Llevaba por título: De que hablo cuando hablo de correr.  Me lo prestó un gran amigo, que siempre me ha recomendado la lectura de Murakami (con razón) y espero devolverle el favor prestando/intercambiando/regalando este libro. El último, a fecha de hoy, de Murakami.  Es curiosa,  la memoria humana. Nos permite recordar detalles intrascendentes cómo cuánto tiempo hace y qué titulo leímos una obra de un autor y, en cambio,  no me permite recordar los plazos de un importante trámite administrativo. Quizás sea porque  mi cabeza prioriza las cosas de una manera extraña, en la que delega para lo último cuestiones burocráticas o las del mundo real, quizás hastiada de lo cotidiano y su vulgaridad y en cambio, disfruta refugiándose en otros mundos solo al alcance de la literatura. Además la memoria no es una capacidad fija. Puede expandirse y hacernos creer más inteligentes, de lo que somos normalmente, cuando estamos inspirados o relajadas y otras, por el contrario, se contrae  por culpa del estrés o del hacer muchas cosas a la vez, haciéndonos parecer más tontos, a ojos de los demás, de lo que en realidad somos, pero es bueno saber estas cosas porque así nos conocemos mejor. 






 A lo que íbamos, este libro:  El elefante desaparece, es una colección de diecisiete relatos  y  la característica común a todos ellos es la manera tan genial y creativa de cómo  el autor, a partir de las más estricta y cotidiana realidad, nos introduce en un mundo surrealista y onírico en estrecho contacto con el mundo real.  Todos los relatos tienen un final abierto y deberá ser el lector, si es capaz, de intentar cerrar la historia de unos personajes de  complejidad caótica  y arborescente.  Hay relatos muy hilarantes, recordándome sus personajes al antihéroe del escritor Eduardo Mendoza. Otros como:  Sueño; Silencio; El último césped de la tarde y el que da título al libro nos encojen un poco el corazón cuando sus personajes nos desvelan traumas pasados que a pesar de los años siguen ahí, a flor de piel. Si tuviera que quedarme con un relato elegiría: Sobre el encuentro con una chica cien por cien perfecta en una soleada mañana del mes de abril. Un relato circular de amor y desamor, sencillamente maravilloso.
A pesar de lo estrambótico y caótico de los personajes y sus vidas la escritura de Murakami es totalmente planificada, nada de lo que cuenta es superfluo para seguir sus historias verdaderamente sorprendentes por extrañas.

Ficha técnica:

Título: El elefante desaparece
Autor: Haruki Murakami
Género: Narrativa de ficción.
Editorial: Tusquets
Páginas:  344
Precio: 19,90 €

ISBN: 9788490662410