EL CEREBRO. NUESTRA HISTORIA


RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
El cerebro. Nuestra historia.
Este es un libro de divulgación científica. De lectura fácil y comprensible para cualquiera con independencia de los conocimientos previos que tenga en la materia en cuestión. El objeto del libro somos nosotros. Es decir, nuestro cerebro. Porque todo lo que sentimos, experimentamos, pensamos y nos hace ser como somos o creemos ser reside en esa masa de apenas kilo y medio encerrada en el cráneo y que sólo recibe una muy pequeña parte del espectro de ondas del universo y que es con lo que tiene que trabajar para mostrarnos puestas de sol, amaneceres, advertirnos de peligros, de la presencia de un ser amado u odiado y, en definitiva, mantenernos con vida. Un cerebro que se retroalimenta y que se readapta con nuestras experiencias. Experiencias que a su vez nosotros percibimos en función de nuestro cerebro. Un interesante equilibrio que hace cierto la frase aquella que dice: Las cosas no pasan como son, pasan como somos nosotros. Gracias a nuestro cerebro que puede adaptarse al entorno con nuevas redes neuronales y sinapsis, potenciando unas y eliminando otras somos una especie capaz de adaptarse a cualquier ecosistema desde la tundra ártica al desierto. Y aunque muchas especies a las pocas horas de nacer o incluso minutos ya son capaces de desplazarse nosotros los humanos que necesitamos de una infancia con muchos cuidados por nacer con un  cerebro inmaduro después con el desarrollo completo y tardío (más de 20 años)  de nuestro cerebro somos capaces de realizar cosas que superan en mucho  las que pueden hacer   el resto de especies del reino animal.


Interesante la parte del libre dedicada a la memoria y los recuerdos. Creemos recordar las cosas tal y como son, pero no es así. Todo lo contrario. Las neuronas que graban nuestro recuerdo son las mismas que después participan en mil recuerdos y procesos más por lo que nuestros recuerdos se van debilitando e influenciando por lo que nos sucede después.
Otro cuestión importante es que el ser humano es un ser social necesitamos comunicarnos con los otros. Esta característica hace que sea tan dura la cárcel y dentro de la cárcel los castigos que suponen la reclusión total a oscuras sin ningún contacto ni con el exterior ni con otro humano. La gente que se ha sometido a estas privaciones muchas de ellas arrastran secuelas de por vida. Y otra cuestión importante nuestro cerebro se va a amoldando a los de quienes nos rodean. Por eso es importante elegir bien las amistades, gente que te haga crecer y no menguar.
Nuestro cerebro se deteriora con el paso del tiempo, ejemplo de ellos son las enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer pero no siempre el deterioro del cerebro lleva aparejado esos trastornos indagar en las causas que hacen que unas veces aparezcan estos trastornos y otras no es una cuestión fundamental.
Otra cuestión interesante es que el cerebro trabaja únicamente con impulsos eléctricos y químicos, señales que recorren y establecen circuitos neuronales. Si somos capaces de activarlos podremos suplir  vías de conexión deterioradas por otras diferentes y alternativas. En este sentido el autor del libro ha diseñado un chaleco que transforma las vibraciones del aire en estímulos sensoriales captados con motores vibratorios que llegan al cerebro y le permiten decodificar estas señales de cambios de presión en señales auditivas.

FICHA 

Título: El cerebro
Subtítulo: Nuestra historia.
Autor. David Eagleman
Traducción: Damià Alou
Editorial: Anagrama
Páginas: 279
Precio: 16 €
Año de la publicación. Primera edición mayo 2017
ISBN: 978-84-339-6413-7
Sobre el autor:



David Eagleman 1971 Nuevo Méjico. Es neurocientífico y profesor en el Dpto de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Stanford.  
Ha diseñado un chaleco capaz de recoger las vibraciones y transformarlas en señales para que el cerebro identifique los sonidos, en otras palabras, un chaleco que permite oir a los sordos. Cada chaleco vale 500 euros, a diferencia de los 4000 de una cirujía para implantar un audífono coclear.

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