CREATIVIDAD Y EDUCACIÓN: Sir Ken Robinson.


La búsqueda del elemento: Creatividad y Educación. 

Sir Ken Robinson.

Del libro “El elemento”

"Una maestra de primaria estaba dando una clase de dibujo a un grupo de niños de seis años de edad. Al fondo del aula se sentaba una niña que no solía prestar demasiada atención; pero en la clase de dibujo si lo hacía. Durante más de veinte minutos la niña permaneció sentada ante una hoja de papel, completamente absorta en lo que estaba haciendo. A la maestra aquello le pareció fascinante. Al final le preguntó qué estaba dibujando. Sin levantar la vista, la niña contestó: <>. Sorprendida, la maestra dijo: <>.
La niña respondió: <>.
 
Sir Ken Robinson en  "El elemento" propone ideas  innovadoras en el mundo de la Educación basadas en la creatividad.   Su mensaje se basa  en la innovación. Y para que tenga lugar dicha innovación es necesaria la creatividad, una capacidad que se puede aprender cómo se aprende a leer pero que, desgraciadamente, según él, la escuela se encarga de matar poco a poco en los alumnos. El Elemento hace referencia a aquella pasión que todos y cada uno de nosotros tenemos que descubrir para realizarnos,  encontrando un campo abierto que de rienda suelta a  nuestra capacidad creativa. El Elemento sería aquello en que confluyen las cosas que te gustan hacer y que se te dan bien. Es el punto de encuentro entre las aptitudes naturales y las inclinaciones personales.  Una vez que una persona ha entendido qué es lo que le gusta de verdad y lo quiere se debe preguntar: ¿dónde está? Sin importar la muchísima dedicación que deberá emplear.  En la búsqueda del elemento ayudan mucho el tener un mentor y el encontrar una tribu. Es decir, alguien experto que nos oriente y el  estar en contacto con personas y un entorno afín que nos estimulará y potenciará.  Muchas personas no  encuentran "El elemento" por la sencilla razón de que no creen en sus propias capacidades naturales: desisten pronto.
A lo largo del libro, el autor expone los casos de muchísimas personas que han destacado en campos  como la música, el deporte, la escritura o el cine.  Y, en todos ellos,  hay unos rasgos similares: muchos  no  habían sido, en absoluto, buenos estudiantes e incluso sólo empezaron a destacar cuando abandonaron la escuela.  Pero cuando descubrieron lo que de verdad le gustaba no dudaron en entregarse en cuerpo y alma a esa devoción. La idea que, personalmente, extraigo es que si le dedicamos muchísimo esfuerzo y horas a cualquier actividad que  además nos gusta, alcanzaremos un grado de virtuosismo sobre esa materia que,  a su vez, nos animará a seguir perseverando. Aunque es cierto, que esto  a primera vista, parece algo de sentido común. Dicen los expertos que para alcanzar la maestría en algún campo se necesitan 10000 horas. Es decir, suponiendo que nos dedicáramos a algo que nos gustase, 10 horas diarias, en casi tres años seríamos expertos.
Creatividad y Educación
Sir Ken Robinson propone que el sistema Educativo no necesita de tantas reformas. (En España, vamos por siete en 30 años) si no de transformaciones. Y, sin duda, la más importante es la de pasar de un modelo de  conformidad y uniformidad a otro de creatividad.  Sir Ken Robinson compara los actuales sistemas educativos como cadenas de montaje industrial:
Página 301

“La educación pública ejerce una presión implacable sobre sus alumnos para que se conformen…Los sistemas escolares basan la educación sobre los principios de una cadena de montaje y la eficiente división del trabajo. Las escuelas dividen el plan de estudios en segmentos especializados: algunos profesores instalan matemáticas en los estudiantes, y otros instalan historia. Organizan el día entre unidades estándares de tiempo delimitadas por el sonido de los timbres: muy parecido al anuncio del principio de la jornada laboral y del final de los descansos de una fábrica. A los estudiantes se los educa por grupos, según la edad, como si lo más importante que tuviesen en común fuese su fecha de fabricación. Se los somete a exámenes estandarizados  y se los compara entre sí antes de mandarlos  al mercado…

Este sistema ha funcionado bien para muchas personas, que después de pasar trece años de su vida en la educación pública saben como mínimo leer y escribir y son capaces de dar el cambio de un billete de veinte. Pero el porcentaje de personas que no terminan sus estudios, sobre todo en EEUU, es extraordinariamente alto, (en España cerca del 30%) y el nivel de descontento  entre los estudiantes y los profesores y los padres es aún más elevado.  Cada vez más,  la estructura y el carácter de la industria educativa chirrían bajo la tensión del siglo XXI. Un fuerte síntoma del problema es el valor a la baja de los estudios universitarios…” 

“…Antes, el tener titulación universitaria casi garantizaba el empleo ahora no…”.  “Cuando los políticos quieren mejorar la educación piensan en reformas y no en transformaciones. Hay tres sistemas principales en la educación: el plan de estudios, que es lo que el sistema escolar espera que el alumno aprenda; la pedagogía, el proceso mediante el cual el sistema ayuda a los estudiantes a hacerlo, y la evaluación, el proceso de medir lo bien que lo están haciendo. La mayoría de los movimientos de reforma se centra en el plan de estudios y en la evaluación. Al centrarse en los planes  de estudios se pone gran énfasis en las asignaturas y en su jerarquía relegando a otras como por ejemplo el arte…” “…Al centrarse en la evaluación adquieren demasiada importancia los test estandarizados y montones de pruebas anecdóticas (reválidas por ejemplo) matando la innovación y la creatividad de alumnado y profesorado (hay que preparar los exámenes). Estos exámenes no son malos, en absoluto. Pero si son un problema cuando se convierten en el centro exclusivo de atención...” Sir Ken Robinson, en este punto, propone:

“…La educación no necesita que la reformen necesita que la transformen. La clave para esta transformación no es estandarizar la educación sino personalizarla: descubrir de forma natural sus verdaderas pasiones…” Y como propuestas el autor lanza el incluir el teatro en el sistema educativo porque correctamente tratado puede ayudar a transformar la cultura de un colegio. Ver los temas que estudian los alumnos y darle vida en el vestíbulo.  Habla de modelos educativos inspiradores como el enfoque Reggio, que empezó en la ciudad de Reggio Emilia, al norte de Italia, donde los maestros enseñan sus lecciones según lo que dicten los intereses de los alumnos. El decorado de las clases es de vital importancia y se considera una herramienta fundamental. Los profesores dividen las clases en áreas de juego y las llenan con mesas de trabajo y múltiples entornos donde los niños pueden interactuar, resolver problemas y aprender a comunicarse con eficacia. Se organizan el año escolar en torno a proyectos semanales a corto plazo, y proyectos anuales a largo plazo y donde en, en definitiva,  todo se enfoca como un juego de investigación. Los colegios Reggio han recibido muchos premios entre ellos el LEGO, el premio Hans Christian Andersen y un galardón de la fundación Kohl.

Otra experiencia descrita en el libro es Grangeton en el centro de Inglaterra. Un colegio donde las palabras clave son “experimental y contextual”. Donde el colegio funciona como una ciudad y los niños se encargan de todas la tareas. Tienen un alcalde, un periódico, un estudio de televisión, un mercado y un museo. En este colegio la asistencia es muy superior  a la media nacional y los alumnos rinden de un modo ejemplar en los exámenes nacionales. La agencia de inspección británica dice de Grange: “A los alumnos les encanta ir al colegio, hablan con gran entusiasmo acerca de las muchas experiencias emocionantes que tienen a su disposición, y las emprenden con ilusión, emoción y confianza.

En EEUU, en Oklahoma existe un programa innovador llamado escuelas A+ que se fundamentan en el arte como medio para enseñar una amplia variedad de disciplinas  dentro del plan de estudios. (Collages, representaciones teatrales, danza y otras actividades puestas al servicio del aprendizaje de la historia, la ciencia, las matemáticas y otras asignaturas)
 
 

Por último como síntesis del concepto de Educación que propone Sir Ken Robinson:

Página 322 “Las ideas y los principios fundamentales del Elemento tienen consecuencias para cada una de las áreas educativas. El plan de estudios de la educación del siglo XXI debe transformarse radicalmente. He descrito la inteligencia como diversa, dinámica y singular. He aquí lo que esto significa para la educación. Primero, tenemos que suprimir la actual jerarquía de las asignaturas. Dar mayor importancia a unas asignaturas que otras solo consolida los anacrónicos supuestos del industrialismo y ofende el principio de la diversidad. Demasiados estudiantes pasan por una educación en la que se marginan o desatienden sus talentos naturales. El arte, las ciencias, las humanidades, la educación física, las lenguas y las matemáticas tienen idénticas y centrales contribuciones que hacer en la educación de un alumnos.

Los sistemas escolares no deben basar sus planes de estudio en la idea de asignaturas distintas y separadas entre sí, sino en la idea mucho más fértil de disciplinas (como el aprendizaje por competencias).

El plan de estudios tiene que ser personalizado. El aprendizaje acontece en la mente y el alma de los individuos, no en las bases de datos de exámenes tipo test.

Ficha técnica

Título: El elemento

Autor: Sir Ken Robinson. Con la colaboración de Lou Aronica

Editorial: Debolsillo.

Páginas: 359.

Precio: 7,95 €

Traducción de Mercedes Vaquero Granados

Año de publicación: 2011

ISBN:978-84-9908-390-2

Sobre el autor



Sir Ken Robinson

Entrevista a Sir K. Robinson:

Comentarios

  1. Ya veo que te ha impactado el libro. Es interesantísimo.Dices en un momento según él, y yo te diría que no es solo opinión del autor,que tras muchos años de docente y madre puedo afirmar que es como él dice. Hay un problema, si no más, para encontrar el elemento: que te den la opción de elegir. Luego es difícil encontrar un mentor; en principio,buenos mentores deberían ser los padres puesto que ,en teoría ,conocen mejor que nadie a sus hijos,pero eso no es así casi nunca. Los profesores están inmersos en el sistema,en la tradición, a veces en lo cómodo"la tribu" ¡con la iglesia hemos dado amigo Sancho" ; encontrar tribu es más difícil que encontrar una aguja en un pajar.
    En cuanto al enfoque Reggio me gusta. Conozco una escuela pública en Guipuzcoa (no sé si hay más de una) que sigue uno llamado Amara,si no recuerdo mal,que es muy parecido y funciona de maravilla. Ahora lo van a tener que dejar porque al aumentar el número de alumnos no hay espacio en las aulas para la organización que necesita este método, y también influye el número excesivo de alumnos.
    De los exámenes y otros vicios habría mucho que decir.
    Este tema es para tratarlo largo y tendido pero cara a cara y con un café por medio.

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  2. Me has recordado que quería leerlo. Ahora lo pongo en prioritario y regalo para el tutor de Miguel. Gracias.
    Isabel.

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    1. Estupendo, Isabel. Me alegro de que esta entrada te haya sido útil...

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