Premio Nobel de Medicina 2012: Reprogramación celular y clonación.

PREMIO NOBEL DE MEDICINA DEL 2012
Reprogramación celular y clonación
La temática galardonada  este año ha sido la reprogramación celular, la clonación  y  el trabajo con las célula madre. Una búsqueda del santo grial de la inmortalidad  a través de la Ciencia.
El premio Nobel de Medicina de este año ha sido concedido a dos personas: John Gurdon y Shinya Yamanaka  y, en mi opinión, han tenido un gran ausente a Sir Ian  Wilmut por su trabajo de clonación con la oveja Dolly en 1996. Veamos por qué:
El premio Nobel de Medicina de este año, como decimos, reconoce la gran labor desarrollada en el campo de la reprogramación celular. En definitiva,  el trabajo con las células madre. El camino que se abre con el estudio de las células madre nos da paso a un horizonte lleno de posibilidades médicas y de investigación básica. La reprogramación celular permite transformar células adultas (ya diferenciadas y especializadas) en células madre con capacidad de división y de diferenciación. En un futuro podrán sustituirse o reemplazarse tejidos y  órganos dañados por otros nuevos bioconstruidos a partir de células adultas del propio paciente. Imagínense que potencial tiene esto.  Cualquier enfermedad ocasionada por deterioro de los  órganos podrá ser revertida o ralentizada (Infartos, Parkinson, Diabetes, etc.) O también para paliar los efectos de la quimioterapia al poder reemplazar células  sanguíneas destruidas . No es el santo grial de la inmortalidad pero se le acerca bastante.

S. Yamanaka. Premio nobel medicina 2012. Le prometió a su padre que sería Médico y se especializó en Traumatología pero lo que le gustaba plenamente era la investigación.
Todas las células especializadas del ser humano tienen su origen en un cigoto que es la unión de un espermatozoide y un óvulo. Este cigoto comienza a dividirse en dos, cuatro, ocho, dieciséis, treinta y dos (células) y así sucesivamente, pasando el embrión por la fase de mórula, blástula y gástrula  y a partir de él se forma todo el organismo entero con todos sus tipos celulares y tejidos diferentes. En las etapas iniciales del embrión (desarrollo temprano del cigoto)  hay unas células madre totiponentes (que pueden diferenciarse, indefinidamente, en cualquier tipo celular y formar un organismo completo.  A medida que el embrión se desarrolla estas células totipotentes desaparecen y aparecen otras células madre con una menor capacidad de especialización celular (células pluripotentes) pueden formar cualquier tipo celular pero no así un individuo completo. Otro tercer tipo de células madre serían las células madre multipontentes que solo pueden formar linajes celulares concretos, como las que se encuentran en la médula ósea y regeneran las células sanguíneas.  En el ser humano adulto quedan células madre adultas fundamentalmente en la médula ósea, en la sangre del cordon umbilical y recientemente también se han descubierto en el tejido adiposo.
El cigoto es una célula madre totipontente y en el blastocito hay unas 30 células madre totipotentes también. Gracias a la investigaciones de Yamanka pueden obtenerse células madre pluripontentes a partir de células adultas.

Por tanto, las células madres son unas células capaces de dividirse y de formar tipos diferentes de tejidos celulares. ¿Por qué Shinya Yamanaka ha recibido el premio Nobel? porque este médico Japonés (era traumatólogo pero viendo que eso no era lo suyo se dedicó a la investigación) consiguió transformar a células adultas (ya diferenciadas) en células madre. En el año 2006 consiguió transformar células adultas de la piel de ratones en células madre insertándole, mediante un retrovirus, cuatro genes. Estas células madre así obtenidas pueden diferenciarse en cualquier tipo celular.  Son células madre pseudoembrionarias  pluripotentes que se denominan para diferenciarlas   de éstas, células iPSCs ( induced pluripotent stem cells) (células pluripontentes inducidas). Este hallazgo es crucial por que permite:
1. Obtener células madre a partir de células de tejidos adultos de manera ilimitada.
2. Salva el dilema ético de tener que obtener células madre a partir de embriones humanos. Estos embriones humanos son los sobrantes de los programas de tratamiento de infertilidad y que (según marca la ley en España, hay que conservarlos durante cinco años). El problema ético está en  si se considera a estos embriones humanos en su fase inicial como un ser humano  con todo los derechos que ello conlleva o no.   
El propio investigador Yamana ha alertado del peligro del uso médico con células madre sin ensayos previos. Muchas clínicas privadas ofrecen tratamientos con este tipo de células y no están aún contrastados.
Las investigaciones de Yamanka permiten salvar este dilema ético utilizando células adultas y reprogramarlas para transformarlas en células madre.

El otro galardonado ha sido el británico Johan Gurdon. Él fue quien hace más de 50 años empezó este camino de la clonación y la reprogramación celular.  Fue un alumno normalito debido según él mismo reconoce a su mala memoria. Quiso estudiar Latín y Griego en Oxford pero se decantó por Zoología, especializándose en embriología.
Johan Gurdon zóologo británico que debido a su "mala memoria" no sacaba buenas notas en su época de estudiante.

  Hace 52 años que a un óvulo de rana le extrajo el núcleo (donde está el ADN) y le colocó el núcleo de una célula adulta (del intestino de otra rana) ( mediante la tecnología de la Transferencia nuclear) para sorpresa de todos entonces, este óvulo se desarrolló normalmente y originó una rana adulta (idéntica genéticamente a la rana que aportó el núcleo de la célula intestinal). Algo brillante teniendo en cuenta los medios de la época.  Después de este experimento no volvió a conseguirse algo parecido salvo en las especies de anfibios y reptiles. De hecho, incluso se llegó a pensar que esto proceso de "reprogramación celular" sólo sería posible en esta clase de animales. Piensen en la capacidad regenerativa de las lagartijas para regenerar su cola, por ejemplo. En este punto es donde adquiere crucial importancia Sir Ian Wilmut porque este escocés en 1996 logró clonar al primer mamífero. Concretamente como ya sabrán ustedes a la famosísima oveja Dolly.
Ian Wilmut y su famosa oveja Dolly.

Por cierto, llamada Dolly por la afición (del científico escocés a la cantante americana Dolly Parton (o a sus encantos). Iba a ponerles una imagen de esta cantante para que comprobasen los motivos de la aficción del científico a su bella voz (cómo él mismo ha dicho) pero dejo ese menester a voluntad de los lectores.  La oveja Dolly era un clon obtenido a partir de otra oveja de 6 años de edad y esta oveja Dolly cuando nació no se sabía si partía  de cero o de la edad del ADN de la oveja donadora. Se comprobó que sufrió un envejecimiento acelerado (cosa lógica por otra parte).  Desde entonces la carrera ha sido imparable. Me gustaría seguir hablando un poco más sobre la clonación en mamíferos. Ha habido casos muy sonados pero eso será para otra entrada o post como llaman en un nuevo anglicismo.
Espero comentarios o al menos clik en me gusta no me gusta.
Un saludo y hasta la próxima entrada.

Comentarios

  1. Vaya, qué post tan interesante, Juanma. Sorprendido por lo de Gurdon. Interesante. Nos leemos!

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  2. Fíjate. Gurdon tendría mala memoria pero fue el pionero en este campo que será una de las claves del futuro de la humanidad. Cuando me refiero a la humanidad quiero decir a la de los países desarrolllados y dentro de estos a los que puedan costearse esos tratamientos tan prometedores.
    Un abrazo y ya me contarás cómo vas con tus entrenamientos. Estoy deseoso de que me des tu valiosa opinión de la novela que te he mandado.

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  3. Yo en estos temas estoy,como vulgarmente se dice,pez; pero me gusta leer tus entradas porque aprendo bastante aunque me temo que se me olvide todo pronto.

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  4. No te preocupes. A mí también se me olvide todo, haya dominado (algo) o no la materia.

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  5. Las posibilidades desde el punto de vista médico de esta transformación de células adultas en células madre son ilimitadas. Casi podemos tocar con los dedos ese sueño siempre perseguido, la inmortalidad. Resulta asombroso donde puede llegar la ciencia cuando trabaja a favor de la preservación del hombr y no de la destrucción de éste, porque en instrumentos de destrucción vamos mucho más adelantados. Ahora nos toca mejorar en humanidad porque creo que aún quedan muchas personas que para sobrevivir no necesitan la creación de tejidos vivos de sus propias células sólo un plato de comida o poder vivir sin estar continuamente bajo la amenaza de un bombardeo....

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