El cerebro humano. Homenaje póstumo al neurocientífico José Manuel Delgado Rodríguez.

El cerebro humano I.
 Homenaje  póstumo al neurocientífico español D. José Manuel Delgado Rodríguez.
El mayor logro de la evolución natural de las especies es, en mi opinión, el cerebro humano. Nuestro cerebro está formado por más de diez mil millones de neuronas (tantas como estrellas en nuestra vía láctea). Hoy día, sigue siendo un gran desconocido y  se da la paradoja de que aunque  cada vez se conoce más de él, más queda por comprender.
España ha aportado dos grandísimos neurocientíficos, al mundo de la Ciencia, de reconocido prestigio internacional. Uno de ellos es  D. Santiago Ramón y Cajal (Premio Nobel compartido con Camilo Golgi en 1906) y  el otro, muy  reconocido en EEUU (medalla de oro en 1971 de la asociación americana de psiquiatría)  y quizás no tanto aquí, en España,  es el  profesor D. José Manuel Delgado Rodríguez.
 Nació en Ronda (Málaga) en 1915. Se doctoró en Medicina y participó, como médico, en la guerra civil española  (del lado republicano). Después marchó a EEUU y ejerció como profesor en el departamento de Fisiología en la Universidad de Yale durante 22 años.
Fue un científico visionario. Muchas de sus ideas lanzadas hace más de medio siglo están ahora en el candelero de la investigación más actual. Por ejemplo, una de sus grandes ideas era unir la mente con el ordenador, lo que en su tiempo parecía ciencia-ficción, hoy día, es realidad como lo demuestran  los sistemas que permiten operar a las personas parapléjicas con robots y otros artilugios mediante una conexión directa ordenador-cerebro.

Sus estudios se centraron en el estudio del cerebro mediante la utilización de electrodos. Experimentó con gatos, monos y toros y demostró que mediante la estimulación eléctrica del cerebro podían activarse o inhibirse comportamientos como la ira y agresividad, estimularse el placer, etcétera. Hizo experimentos en los que estimulando con electrodos a chimpancés conseguía que hicieran bajar el brazo. Si el mono, por la razón que fuera, intentaba, en ese momento, hacer el movimiento opuesto, subir el brazo, y el experimentador activaba los electrodos para que lo bajara, entonces ,el resultado era ¡empate! ni lo bajaba ni lo subía. Para que bajara el brazo, sólo había que aumentar la intensidad de la descarga eléctrica y, entonces, aunque el cerebro siguiera enviando órdenes contrarias, el mono bajaba el brazo. La explicación es sencilla: Toda la complejidad del mundo que percibimos, la realidad que nos rodea, todos nuestros actos, nuestras decisiones, incluso nuestra propia identidad,  nuestro propio concepto de "yo" son sólo impulsos nerviosos en nuestro cerebro. Señales eléctricas y químicas en nuestras neuronas.  Otra de sus grandes ideas visionarias en su época, que hoy día muchos neurocientíficos comparten, es que el "yo" la conciencia que tenemos de nosotros mismos es una ilusión. Una ilusión útil desde luego, que fabrica nuestro cerebro. Como la que hace impidiendo que podamos percibir nuestro envejecer día a día. Tenemos conciencia de estar siempre igual. Sólo cuando nos comparamos con imágenes nuestras pasadas vemos el efecto del tiempo. Todo un delicado detalle de  nuestro cerebro que nos engaña muchas más veces de los que nos podemos pensar. Tiende a automatizar todo y a simplificar.  Todo el mundo que nos rodea, todo aquello que sentimos. El tacto sobre nuestra piel, el romper de las olas en la orilla que escuchamos, el azul del cielo bajo el fulgurante sol de la mañana que vemos, el agradable sabor dulce del azúcar que paladeamos con casi fruición, en esencia son señales electro químicas en nuestro cerebro que recorren, mediante el impulso nervioso, circuitos de neuronas activándolas y desactivándolas. Nuestros recuerdos, nuestra memoria no son más que impulsos eléctricos distribuidos entre millones y millones de neuronas. Como decía el profesor José Manuel Delgado nuestro cerebro crea e interpreta la realidad.

Profesor Doctor José Delgado.


En definitiva, él se acercó al estudio del cerebro humano y del comportamiento mediante la aplicación de electrodos y la estimulación eléctrica de partes del cerebro.
Veamos un poco esto:
La neurona es la célula altamente especializada de nuestro cerebro. Las neuronas se comunican entre sí mediante el impulso nervioso. El impulso nervioso es mitad eléctrico y mitad químico. La señal nerviosa (el impulso nervioso) viaja dentro de cada neurona mediante señal eléctrica y se transmite de una neurona a las neuronas vecinas mediante unas sustancias químicas, llamadas neurotransmisores. Por tanto, el impulso nervioso es una comunicación electroquímica.  Esto ha hecho que se hayan utilizado tres grandes vías para estudiar el cerebro y el comportamiento: (Aunque desde hace poco hay un último y novedoso procedimiento más, que explicaré más adelante).
1. Mediante la aplicación de impulsos eléctricos al cerebro. Usando  electrodos. Aquí el profesor Delgado fue un pionero y diseño un aparato denominado Estimocenter con el que aplicaba descargas eléctricas en el cerebro de los animales , a distancia, con un mando control, por radiofrecuencia. Con este aparato, como decíamos, unos electrodo implantados en el cerebro y  que se accionaban a distancia, se logrba  modificar la conducta de los animales.  Concretamente logró parar la embestida de un toro.  Implantándole un electrodo en su cerebro, en el núcleo caudado, activándolo por control remoto.  Fue el señor Delgado el primer torero radioeléctrico. Este experimento lo hizo en un cortijo de Córdoba en 1963.  Si quieren ver las imágenes pueden pinchar en el siguiente enlace:
En este enlace hay una entrevista al profesor y después imágenes con su "radiotoreo".
El problema de estas técnicas es que son invasivas (hay que implantar electrodos en el cerebro) y poco precisas. Afectan a zonas relativamente amplias y pueden activarse comportamientos opuestos.  Recuerden el uso de las terapias de electroshocks (como en la película "Alguien voló sobre el nido del cuco) altamente ineficaces por inespecíficas e imprecisas.
2. El segundo método tiene las mismas desventajas que el anterior y consiste en extirpar partes del cerebro (lobotomías). Quizás el primer caso documentado, por accidente, lo cuenta el neurocientífico Antonio Damasio en su libro "El error de Descartes" (1994):
Se narra la historia de Phineas Gage, un obrero del ferrocarril en Estados Unidos que en el verano de 1848 sobrevivió a un importante accidente Tras de la voladura de una roca, una barra de hierro de la vía le atravesó el cerebro y como consecuencia, Gage perdió el ojo izquierdo pero sin que en apariencia sus capacidades cognitivas, su habla, ni su capacidad abstractiva quedasen afectadas. En cambio sufrió radicales cambios en su conducta y en las emociones; se convirtió en un individuo inconstante y caprichoso, de tal manera que durante los doce años de vida que le quedaron perdió capacidad de elección moral, capacidad social, etc. La peripecia de Gage, en la medida que mostraba cómo una lesión cerebral puede transformar radicalmente la vida de un individuo y sus opciones personales y morales, sensibilizó enormemente a estudiosos y al público en general. 
Los intentos de curar dolencias mediante la lobotomización pecaban de tremendamente imprecisas y por tanto poco eficaces.

3. El tercer mecanismo para estudiar el cerebro, se basa en la química. Sabemos que las neuronas transmiten el impulso eléctrico a sus vecinas mediante moléculas, los neurotransmisores. Se sabe que enfermedades como el Parkinson se deben a niveles bajos de dopamina y que fármacos antidepresivos actúan sobre estas moléculas. Es, por ahora, la vía más efectiva.
Hay un cuarto método llamado octogenética, que utiliza señales de luz para activar y desactivar neuronas y que permite estudiar el cerebro. Con estas técnicas aplicadas a las moscas del vinagre, se han conseguido implantar en su cerebro falsos recuerdos y reforzar conductas, mediante recompensas, que no han  realizado. Si quieren saber más sobre esto pueden ver el siguiente enlace donde Eduardo Punsett entrevista a un experto en esta nueva materia:

Otra de las ideas más interesantes de este José Delgado era su concepto de felicidad. Para él, la felicidad era algo relativo. La felicidad es el resultado o un proceso de la interpretación sensorial del entorno por nuestro cerebro. Esto me recuerda mucho a los cuatro ingredientes del balance sentimental: Nuestras creencias, nuestra situación personal y nuestro estado de ánimo, nuestros deseos y nuestras necesidades y qué en función de éstas o de como nuestro cerebro las interprete así nos consideraremos de felices. José Delgado también decía que las sociedades capitalistas solo consideraban como prosperidad los indicadores económicos (renta per cápita, producto interior bruto, energía consumida, etc) pero no tenían en cuenta la felicidad de las personas. Es cierto, se suele valorar la posición económica de una persona, cuánto gana o deja de ganar, cuánto tiene o deja de tener, que coche y casa tiene, pero no se valora la felicidad real asociada a esas pertenencias en comparación con la de las que no tienen tantos bienes materiales. Según diversos estudios a partir de una cierta cantidad de dinero no se es más feliz por tener más. Curiosamente hace poco leí una lista de los países ordenados en sentido decreciente de felicidad y no guardaba relación con la lista de los países según su PIB.
 José Delgado Rodríguez nació en Ronda (Málaga) en 1915 y murió en San Diego, Texas (EEUU) el 5 de septiembre de 2011.
Espero que les haya resultado interesante la lectura. Les agradecería que me indicaran si les ha parecido interesante clicando abajo (o no) y que dejasen su comentario al respecto. Muchas gracias y hasta la próxima entrada.

Comentarios

  1. Es éste un tema difícil para mí; no obstante algo he conseguido reflexionar. Eso sí, a veces con un cierto sentido del humor que espero no te moleste.
    De acuerdo con la primera frase a no ser por las muchas veces que llegamos a dudar de su utilidad.
    Ocurre con casi todo. Cuantomás conocemos de algo o alguien ,más nos queda por conocer.
    Esa idea de unir mente y ordenador sí que es una maravilla de la Ciencia.
    Lo de que la conciencia que tenemos de nosostros mismos es una ilusión,es algo preocupante ¿no crees?
    ¡Ay! eso de que nos damos cuenta de que envejecemos solo cuando comparamos con imágenes del pasado, es verdad a medias.Yo me doy cuenta cada mañana cuando me veo en el espejo, o al intentar andar tras un ratito de estar sentada......y aunque soy optimista ,a veces no puedo evitar pensar en el verso de Quevedo" he quedado/ presentes sucesiones de difunto".
    Crea e interpreta la realidad. Es me gusta quizá porque guarda relación con los recueros, las ilusiones, la creación artística......Pienso.

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  2. Precisamente hoy ha salido en las noticias, un exitoso robot capaz de dar de beber a una paciente tetrapléjica con un chip insertado en su cerebro que es capaz de recoger y procesar los impulsos electroquímicos de las neuronas y transmitirlos a un ordenador.
    Con respecto a la ilusión del "yo" afortunadamente es una ilusión muy útil. De hecho, la locura por antonomasia, la esquizofrenia se caracteríza precisamente por la desintegración del yo. Con respecto al paso del tiempo, según nuestro estado de ánimo, la suerte que tengamos, y las expectativas nuestras podremos verlo como la botella media vacía (lo que me he consumido ya) o como la botella medio llena (lo que llevo en el cuerpo, no me lo quita nadie, y todavía queda. Jajaja.
    Juanma

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  3. Sí, yo también lo vi. Es fantástico. Yo siempre me pregunto cuándo será posible curar o restaurar el cerebro tras una lesión.
    Tienes toda la razón pero piensa que es éste un tema muy duro para mí, no soy científica y veo estas cosas desde un punto de vista a ras del suelo..Efectivamente lo de la botella medio llena ...es cuestión de estado de ánimo y el mío por suerte normalmente es de verla medio llena,eso dice hasta mi médico.
    En cuanto a lo de que me quiten lo bailao, ya sé que es una frase hecha pero ,chico, si a mí me tuvieran que quitar lo bailao qué poco me quitarían. Bailar literalmente he bailado poco y no por falta de gans que oigo una música y se me mueve hasta el último huesecillo.
    Y volviendo al cerebro ¿sabes la pregunta que siempre me hago? ¿Qué habrá en, o cómo funcionará el cerebro de los grandes genios, los grandes creadores, las personas absolutamente bondadosas o sus contrarios los asesinos , violadores ...?

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  4. Soy Omar García Toledano. 26 años. Nacido en Baracaldo. Resido en La Rioja, España. No es película lo que cuento. Es completamente cierto. Soy victima de la implantación de mini o nano electrodos en mi cerebro. Un gabinete corrupto de la policía de mi país (ESPAÑA) quiere hacerse con mi cerebro. Han planeado todo desde el principio. Es casi una obra maestra para hacerse con mi cerebro. ¿Por qué ivan a hacer tal cosa? Pues sencillamete por lo siguiente. Mi cerebro, cuando esta relajado o desconcentrado, piensa racionalmente sobre situaciones y hechos. Un razonamiento superdotado que no puedo controlar y que tan solo puedo percibir estando muy hábil en cada momento que sucede. Ayudadme por favor. Me han hecho hacer cosas delictivas cambiandome la conducta. Mi siguiente paso es la carcel para que me maten y se hagan con mi cerebro. ¿Qué puedo hacer? Ayudazme por favor. Temo que la interpretación de un scanner cerebral que se me haga, estaría manipulado, no reflejando la verdadera realidad. ¡¡Por DIOS!! Soy una persona. Ayúdenme por favor. omarci51@hotmail.com

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  5. Que descanse en paz omar garcia toledano

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  6. Descansa.en paz omar garcia.toledano

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