INICIO DEL CURSO ESCOLAR: LA MANZANA QUE QUERÍA SER ESTRELLA

INICIO DEL CURSO ESCOLAR 2015-2016

LA MANZANZA QUE QUERÍA SER UNA ESTRELLA


Una manzana estaba muy triste, refunfuñaba pendida de la rama del árbol.  Añoraba con ser una de aquellas estrellas radiantes que adornaban las noches. Las otras manzanas le decían que aquello era una tontería y que no se apenara  que se juntara  con ellas, pero la manzana  molesta rehusaba. Sólo anhelaba  ser como  una más de las infinitas  estrellas lechosas y brillantes del firmamento. Una noche en la que soplaba el viento sobre las ramas del manzano, ella le preguntó:  "Las estrellas blancas y  resplandecientes que veo allá arriba ¿están quietas o se mueven?". El viento, sorprendido por la pregunta de la manzana, le respondió "Las estrellas que ves no están quietas, se mueven muy rápido y se alejan cada vez más".
Y con esa respuesta la manzana deseaba aún más  convertirse  en una estrella. Algún tiempo después, durante el día un pájaro se posó en la rama  y la manzana preocupada le preguntó: "Pájaro,  miro al cielo y no veo las estrellas, dime ¿es que se han marchado a otro lugar?". El pájaro, entre sonrisas, picoteo suavemente la rama y le respondió: "No, manzana, no se han ido. Están ahí, solo que con la luz del sol no podemos verlas, pero en cuanto se vaya   y caiga la noche volverás a verlas centelleantes como siempre".
Pasaron los días y la manzana mientras tornaba rojiza ansiaba cada vez más  con ser   una de aquellas estrellas hasta que un buen día una familia que pasaba un día en el campo se sentó debajo del árbol a comer y la manzana cayó. El niño la cogió y preguntó a sus padres  sí podía comerse la manzana. La mamá le dijo que la guardara para después. Cuando llegó la hora del postre el niño volvió a preguntar y la madre asintió: "Pero con cuidado, hijo. Córtala con el cuchillo con mucho cuidado".
El niño  que nunca  había cortado una manzana con el cuchillo  echó el cabo de la manzana a un lado y la cortó transversalmente  y sorprendido con lo que veía gritó:
"Mamá, mira . Dentro de la manzana hay una estrella"
Aquella manzana que siempre deseó convertirse en una estrella no sabía que  dentro tenía una.



 Es bueno soñar, pero mientras lo hacemos  saquemos  de dentro lo mejor de cada uno porque a lo mejor,  igual que   la manzana,  puede que nos sorprendamos y nuestros sueños  no sean más que certezas. 

Comentarios

  1. No. El relato no es mío. Lo escuché hace poco de boca de Miguel Ángel Santos Guerra en una conferencia. He intentado averiguar quien es el autor para así indicarlo pero no lo he logrado.

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