El genio que todos llevamos dentro. Una reseña bibliográfica

Les voy a hablar de un libro que he leído recientemente y que lleva por título: El genio que todos llevamos dentro



Este libro expone una tesis que derriba la creencia, muy extendida, de que las cualidades por las que puede destacar una persona son innatas. En un principio se creía que el talento provenía exclusivamente de los genes. Después, de los genes más el ambiente (G+A) y este libro apunta a que el talento no viene de la suma genes más ambiente sino de la interacción de los genes con el ambiente, (GxA). En esta interacción un ambiente rico es mucho más determinante que los genes. Es decir, el papel que hasta ahora se daba al ambiente estaba muy infravalorado. El autor expone basándose en algunos casos verídicos de personas que destacaron extraordinariamente en alguna faceta que todo se puede conseguir con esfuerzo y dedicación. Defiende la idea de que la inteligencia es un proceso no una cosa estanca. La inteligencia se trabaja y se desarrolla y del mismo modo puede atrofiarse. David Shenk expone el concepto de “potencial no actualizado (aquellas cosas que podemos hacer y bastante bien pero que no nos ponemos con el esfuerzo y dedicación necesaria), por ejemplo, el archiconocido test del Cociente intelectual (tan utilizado antaño para discriminar y clasificar personas, y etnias) arroja resultados que con práctica pueden mejorarse. En otras palabras el talento más que innato es adquirido con esfuerzo, planificación y dedicación. Para cualquier faceta de la vida. En el libro de desmonta el mito de que Amadeus Mozart fue un genio innato para la música. Según explica el autor es que creció desde la misma cuna en un ambiente hiperestimulado para la creación musical. Es decir, en un ambiente de excelencia. Su padre se esforzó mucho para que la hermana mayor, Nannerl Mozart, fuese una gran compositora y lo logró. Y cuando la hermana desde los tres años recibía las enseñanzas musicales de su padre, Amadeus desde su cuna ya estaba aprendiendo también. Por eso, aunque la hermana fue también una gran compositora, Amadeus le superó.



Portada del libro



El libro no cae tampoco en la locura de sugerir que cualquier persona puede hacer cualquier cosa. Lo que quiere decir es que con tesón y esfuerzo y un ambiente adecuado pueden hacerse verdaderos progresos. Y que esto es lo que deberíamos procurar que cualquier niño pudiera hacer.




Los consejos que se exponen en el libro para conseguir el progreso y la grandeza en cualquier faceta serían:




1. La práctica cambia tu cuerpo. Relacionado también con la práctica hace al maestro. (Se necesitan 10000 horas de práctica para poder dominar cualquier faceta, y eso son muchas horas).




2. Las habilidades son específicas. Un campeón de ajedrez puede ser buenísimo reconociendo jugadas y ser perfectamente normal para todo lo demás.




3. Más vale cabeza que fuerza. Incluso entre los atletas.




4. El estilo de la práctica es crucial. El modo en como ensayemos y como practiquemos una determinada actividad es muy importante para conseguir el éxito. Esto, muchas veces es lo que distingue en un campo a los grandes maestros de los aficionados.




5. La intensidad a corto plazo no sustituye el compromiso a largo plazo. La práctica y la mejora es un proceso que supone muchos cambios en el organismo y que no ocurren de la noche a la mañana.






Por último siguiendo a Howard Gardner, psicólogo de la Universidad de Harvard, que expone que la influencia de los padres es fundamental para el desarrollo de los hijos y enuncia cuatro principios rectores para la excelencia:




1. Cree. Cree en las posibilidades de tu hijo. Deposita grandes expectativas en ellos y persevera.




2. Apoya, no asfixies




3. Marca el ritmo y persevera. Esto está relacionado con el famoso experimento de Walter Mischel con la capacidad que tenían los niños de retardar la recompensa y su posterior éxito profesional. (y del que hemos hablado en este blog)




4. Abraza el fracaso. El fracaso forma parte del desarrollo y hay que aprender de él. Hay que plantarle cara al viento y saber caminar contra él.




Este libro está en el extremo opuesto a la tesis defendida por el libro “The belle curve” que defiende bajo un modelo de darwinismo social excluyente y exclusivo que la inteligencia viene dada y estructurada de manera prácticamente fija en los genes y que aboga por no gastar recursos en la población que esté por debajo de un determinado nivel intelectual porque los resultados no van a ser nunca satisfactorios y no va a compensar el gasto.




Para terminar, creo que este libro se complementaría maravillosamente con otro escrito por Sir Ken Robinson y que lleva por título “ El elemento” a ver si alguien se anima y me lo presta.






Buscando en la red me he encontrado una entrevista al autor sobre el libro:








Si quieres descargarte el primer capítulo pincha en el siguiente enlace:











David Shenk. Escritor Americano.

Ficha técnica



Título: El genio que todos llevamos dentro




Por qué todo lo que nos han contado sobre genética, talento y CI no es cierto.




Autor: David Shenk




Editorial Airel




Traducción: Luis Noriega




1º Edición septiembre de 2011




ISBN: 978-84-344-1342-9




Precio: 21,90 €




Páginas: 352






Un saludo y hasta la próxima entrada.


Comentarios

  1. Me parece muy interesante esta teoría. En realidad parece perfectamente lógico eso de interacción o la fusión en lugar de la suma.
    Lo que no me gusta mucho es la palabreja esta que está tan de moda "excelencia". O no estoy bien informada o va siempre asociada a la discriminación: alumnos buenos,alumnos malos, brillantes, mediocres.....
    Es cierto que el ambiente hace mucho, pero no siempre es así. Cuando lleves veinte años (y de ahí en adelante) dando clase,observando a los alumnos, metiéndote a veces en su pellejo, verás que las teorías son eso,teorías; buenas para escribir libros y artículos pero casi todas fallan cuando te encuentras con el ser humano niño-adolescente. Yo recuerdo alumnos y alumnas (que tal vez el caso de las niñas habría que estudiarlo aparte,a veces)que vivían en un ambiente nada propicio al desarrollo intelectual y sin embargo eran buenos estudiantes,inteligentes y ponían un entusiasmo mayor ,muchas veces ,que el de sus compañeros de familias más propicias.
    En cuanto al libro "El elemento" lo tengo preparado para una próxima lectura. me lo recomendó una amiga,antigua alumna, profesora también y muy preocupada por sus alumnos. En cuanto lo lea aparecerá mi comentario en mi blog.

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  2. Dices que el caso de las niñás habría que estudiarlo a parte. ¿Podrías explicar esto?. Yo entiendo la excelencia como lo mejor que puede dar de sí, cada uno. Como dice Marina "hacer todo lo que uno pueda" eso sería para mí la excelncia

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  3. En lo de las niñas me refiero a que algunas ,aun viviendo en un ambiente nada propicio,tenían un estilo y una elegancia natural muy superior al de otras en las que cabría suponérsela. Además, solían ser más estudiosas y cuidadosas en sus trabajos,ansiosas por aprender y salir de su mundo para buscar algo mejor.
    Yo no tengo nada contra el hecho de que alguien quiera dar lo mejor de sí. Ese puede ser el significado puro, virgen, de la palabra. Lo que no me gusta es la utilización que hoy se hace de ella y su significado,como ya expliqué.

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  4. por eso yo me quedo con la idea original de excelencia. Es mas humana y nos hace mejores.

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