Tulipanes y crisis económicas

Tulipanes y  crisis económicas
Sin duda alguna, el hombre tropieza cientos de veces en la misma piedra. Esa característica es casi exclusivamente humana y es una de las grandes diferencias que nos separan del resto de animales. En mi última entrada del blog, describiendo, a mi modo de ver, la situación económica,  empecé con un lienzo de Rembrandt "Lección de anatomía". Hoy voy a seguir utilizando de nuevo, como ejemplo, al fantástico Rembrandt y una de sus más excelsas obras "Ronda de noche".

Esta obra, la vendió el pintor en 1642 por 1600 guilders. Bien, dirán ustedes ¿y con esto qué me quiere decir? Ahora verán. Cinco años atrás, en 1637 se vendió en Holanda un bulbo de tulipán por  5200 guliders. En otras palabras, las burbujas económicas se han repetido en la historia, no son sólo de ahora. En el siglo XVII, una burbuja "floral" arruinó la bollante economía holandesa, como ahora lo está haciendo la burbuja "Inmobiliaria" con la nuestra.
El tulipán es un hermosa flor, originaria de Turquía. De allí llegó a Francia de mano del botánico  Carolus Clusius que la cultivaba en secreto. Hasta que un día, misteriosamente alguien entró en su jardín y le robaron unos bulbos. Estos crecieron maravillosamente bien en Holanda y además resulta que un pulgón les inoculaba un virus que hacía que estos tulipanes tomaran coloraciones muy llamativas y atrayentes.

Se desató la fiebre por los tulipanes y sus bulbos. En 1630 todo Holanda se dedicaba a comprar y vender tulipanes y bulbos. Se obtenían beneficios del 500%.  Se llegó a crear un mercado de futuros. En otras palabras, se vendían los bulbos aún no recolectados. La gente se endeudaba e hipotecaba para comprar en lo que se llamaba "mercado del aire". La locura llegó a tal punto que ya ni se intercambiaban los bulbos. Se intercambiaban notas de crédito y se compraban y vendían a través de catálogos por medio de una "bolsa de valores".
El 5 de febrero de 1637, se vendió ese tulipán por 5200 guilders. Al día siguiente, la burbuja "floral" estalló. Nadie quería comprar y todo el mundo quería vender. La gente había contraído grandes deudas para comprar bulbos que ya, de la noche a la mañana, literalmente, no valían nada. Lo que sucedió es fácil imaginárselo. Muchas empresas quebraron y mucha gente se arruinó. La economía holandesa se hundió.
Está claro que la historia se repite. No escarmentamos. Pero estas burbujas financieras de los tulipanes de hace casi 400 años, y la actual de las subprime, no son las únicas. Entre medias, están la de la compañía de los mares del sur en Inglaterra del siglo XVIII, el crac del 29 en EEUU,  y la crisis de Japón en los 90.
Les recomiendo el libro del economista  Fernando Trías de Bes:

"El hombre que cambió su casa por un tulipán", en dónde trata de responder a una difícil pregunta: ¿Qué ha llevado a tanta gente a invertir todos sus ahorros en acciones de una compañía de la que sólo sabe su nombre?.  Es un libro interesante entre otras cosas porque tomando las palabras del poeta Antonio Machado  quien dijo que "sólo un necio confunde valor con precio", el autor del libro define  el "síndrome del necio" y diez posibles soluciones.
Ficha técnica del libro:
El hombre que cambió su casa por un tulipán
Editorial:
Temas de Hoy
Páginas: 253
Año de edición: 2009
Precio: 18,50 euros

Comentarios

  1. Esto es comentado en la película Wall Street 2 protagonizada por Michael Douglas ¿la has visto? Está entretenida, no es Kurosawa pero entretiene al estilo Hollywood. Un abrazo desde Begíjar

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  2. No he visto esa película. Pero ya tengo un motivo para hacerlo. Abrazos.

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  3. En la carrera nos enseñaron que la economía funciona por ciclos, expansión, boom, crisis, depresión y recuperación. El problema viene cuando los gobiernos no saben o no quieren reconocer que sus economías han entrado en la fase de crisis, no saben o no quieren reconocer que al margen de factores como el boom inmobiliario aprovechado al máximo por el sistema financiero, el despilfarro económico producido en determinados sectores como es el caso de las Administraciones Públicas de esos paises y por supuesto una muy mala gestión de los recursos económicos y a la continua negaciòn de dicha situación por parte de los gobiernos hacen que sea casi imposible que se adopten las medidas necesarias para una pronta recuperación del sistema. AnonimoC

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